Inicio   EspañolEnglishFrançaisDeutschItalianoPortuguês

Turismo

La Comunidad Autónoma de Madrid es descendiente directa de la provincia homónima. Respuesta al influjo de la ciudad de Madrid, y ésta a su vez al de la Corte de los Austrias desde el siglo XVI, la provincia de Madrid surgió en el siglo XVIII, cuando ya reinaba en España la Casa de Borbón.

Precisamente cuando acababa la citada centuria, a la provincia se le incorporó el territorio afín a la ciudad de Alcalá de Henares, además de los Reales Sitios. Así llegamos al reinado de Isabel II y a la fundamental división provincial de 1833, año en el que quedan fijados los actuales límites del territorio provincial madrileño.En 1202 se otorga el primer Fuero de Madrid, por el que se regía la vida municipal de la ciudad. En su origen, estaba bajo las órdenes de un gobernador y la acción de sus justicias, que eran designados por la nobleza y los pecheros.
Los ayuntamientos no aparecen hasta el reinado de Alfonso XI. En 1309, el rey Fernando IV celebra por vez primera Cortes en Madrid, con asistencia de los hijos del soberano, el arzobispo de Toledo, nobles y miembros de los concejos de las ciudades.A partir de ese año, Madrid fue lugar de reunión de las Cortes de Castilla en numerosas ocasiones, incluidas las presididas por Alfonso XI en 1327, en las que se acuerda, entre otras cosas, que nadie pueda tener dos oficios en la Casa Real ni que se puedan conceder beneficios a los extranjeros. Madrid debió de ser la primera denominación de la villa. Es un nombre anterior a los musulmanes que hace referencia a las aguas del lugar y especialmente al arroyo que corría por la calle de Segovia.
Con los árabes, el topónimo cambia a Mayrit, es decir 'madre de aguas', que alude a la abundancia de éstas. La fusión de los nombres árabe y romance hizo que tras la conquista, que no reconquista, prevaleciera el nombre cristiano, el latino Matrit. Madrid fue elegida como residencia temporal de los reyes de Castilla, entre ellos Pedro I. Es Enrique III quien transforma, a primeros del siglo XV, el alcázar en palacio y ordena, asimismo, la construcción de un recinto palaciego en el sitio de El Pardo para ser utilizado como recreo y cacerías reales.
Los Reyes Católicos entraron en Madrid de forma solemne en 1477, después de la victoria sobre Alfonso V de Portugal y sobre los partidarios de Juana la Beltraneja. De su reinado quedan algunas obras notables, como son la capilla del Obispo en la iglesia de San Andrés, la casa de los Lujanes o la casa de Cisneros, en la plaza de la Villa. Y un sin número de ordenanzas, cédulas y disposiciones, así como la creación de un Tribunal de Justicia que se reunía semanalmente con la presidencia de los monarcas.
Un notable crecimiento experimentó la ciudad de Madrid con los Reyes Católicos, gracias a las exenciones de impuestos y otros privilegios dictados por los monarcas. A finales del siglo XV, la ciudad contaba 3.400 habitantes encuadrados en un recinto medieval que iba desde el alcázar, por la cuesta de los Ciegos, Vistillas, puerta de Moros, cavas, puerta Cerrada, cava de San Miguel y Platerías, hasta la plaza de los Caños del Peral.
El crecimiento siguió con Carlos I, que también eligió Madrid para estancias cortas, atraído por la abundancia cinegética en los bosques cercanos a la pequeña urbe, por lo que se llegó incluso a construir un pabellón de caza en el cercano Real Sitio de El Pardo. Quedaba poco para que Madrid adquiriera la capitalidad y se convirtiera en la primera urbe del Imperio. Hasta que en 1561 Felipe II fijara su residencia en la ciudad de Madrid, el rey y su corte no tenían un lugar fijo, aunque Toledo fuera el más habitual; de ahí que en un principio se pensara que la elección de Madrid era provisional. Sin embargo la capital del imperio "donde no se ponía el sol" permaneció en la villa gracias a sus extensos bosques, y a su abundante agua. Además, el monasterio escurialense, que se estaba construyendo, se iba a encontrar muy cerca del palacio del rey, el antiguo alcázar árabe. En efecto, el 13 de septiembre de 1584 vio Felipe II hecho realidad el mayor de sus sueños: el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. El interés del rey por levantar un edificio a la mayor gloria de Dios y la dinastía de los Austrias hizo que en poco más de veinte años de trabajos se construyera este majestuoso edificio que, además de monasterio, es iglesia, palacio real, biblioteca, panteón de los reyes de España y seminario. En 1606, en el año en que vuelve para quedarse la capitalidad en la ciudad de Madrid, ésta comienza a extenderse notablemente. La ciudad de Madrid, al amparo de la nueva corte, crece mucho en poco tiempo.
De los apenas tres mil hogares en que se cifraba la población de Madrid, se cuentan más de 14.000 habitantes en 1571 y hasta 40.000 a finales del siglo XVI. El cuarto Borbón que reinó en España, Carlos III, se inspiró en el espíritu de la Ilustración, en el despotismo ilustrado para ser justos, con el objeto de imponer sus grandes realizaciones. Con él llegó el saneamiento de la ciudad de Madridy la reforma de calles, plazas y paseos.
La industria, la cultura y el pueblo de Madrid iban a ser los primeros beneficiados. La ciudad de Madridve en poco tiempo un nuevo alumbrado público, el alcantarillado, la pavimentación, el papel moneda o el Banco de San Carlos. Se proyectan y culminan grandes obras y reformas urbanísticas: la Puerta de Alcalá, la reforma del Paseo del Prado, el Jardín Botánico, el Colegio de Medicina de San Carlos, los edificios de Correos y Aduanas, las fuentes de Cibeles, Apolo, Neptuno y de la Alcachofa. Y el Palacio Real, como residencia definitiva de los monarcas españoles. Madrid entra en la edad contemporánea. Los albores de la contemporaneidad española tienen en dos localidades madrileñas, Reales Sitios ambas, unos de sus escenarios cruciales: San Lorenzo de El Escorial y Aranjuez. Los principales personajes de ambos hechos, el uno de 1807 el otro de un año después, fueron el rey Carlos IV, su favorito, Manuel Godoy, y su hijo, el futuro Fernando VII. Móstoles, otra localidad de la región madrileña, se uniría como protagonista a la propia capital en los sucesos de mayo de 1808, verdadero arranque de la edad contemporánea española, en tanto que comenzó la llamada guerra de la Independencia, mezcla de revolución y lucha contra el invasor. El siglo XX. Es el XX un siglo de grandes conflictos y hechos trascendentales para la historia de España. Los regímenes de Primo de Rivera y Francisco Franco, con una breve experiencia democrática y una guerra civil de fatales consecuencias por medio, se convirtieron en protagonistas de medio siglo convulso en la historia de España.
Protagonistas también, en el último tercio de siglo, la democracia, los partidos políticos, el régimen parlamentario, la monarquía y la estabilidad, como símbolos de un país moderno que abre sus puertas al mundo. Madrid y su historia



Reserva Online |  Hostal Pretoria |  Servicios |  Habitaciones |  Turismo |  Promociones |  Enlaces |  Noticias |  FAQ |  Situación |  Contacto
Copyright 2010 © Hostal Pretoria - Aviso legal
EforDiseño
SironMotor de reservas